Noticias | 16 mar 2020

Coronavirus: por qué las personas hipertensas o con insuficiencia cardíaca no deben interrumpir el tratamiento con ÍECA y/o ARA II

Coronavirus: por qué las personas hipertensas o con insuficiencia cardíaca no deben interrumpir el tratamiento con ÍECA y/o ARA II

En base a la evidencia cruzada y a la información que está circulando, en muchos casos confusa, sobre el posible efecto perjudicial que estarían teniendo determinados medicamentos utilizados para el tratamiento de la hipertensión arterial y la insuficiencia cardiaca (ÍECA y/o ARA2) en personas infectadas con COVID-19 o con posibles contactos, la Fundación Cardiológica Argentina se suma a las recomendaciones que están realizando distintas sociedades científicas, las cuales están cursando el brote más agudo y complicado de Coronavirus, de no suspender el tratamiento para estas enfermedades.

“En función de la información disponible al día de hoy, basada en la evidencia más fuerte al respecto, recomendamos no suspender el tratamiento de la hipertensión arterial y la insuficiencia cardiaca con medicamentos de la familia de los inhibidores convertidores de la angiotensina (IECA: como por ejemplo, Enalapril, Perindopril; y/o ARA2: Valsartán, Telmisartán o Losartán, entre otros), en aquellas personas infectadas con COVID-19 o que hayan mantenido un posible contacto con algún infectado”, explica el Dr. Miguel Schiavone, médico cardiólogo (MN 122.283) y miembro de la Fundación Cardiológica Argentina (FCA).

“La hipertensión arterial es un factor de riesgo cardiovascular muy frecuente en los adultos mayores. Su incidencia aumenta con la edad, al igual que está ocurriendo con el Coronavirus, que impacta con mayor agresividad en la población adulta. Por ende, es uno de los factores de riesgo cardiovascular que más frecuentemente se está viendo en los pacientes infectados”, analiza la Dra. Analía Aquieri, médica cardióloga (MN 114.729) y miembro de la FCA.

En este sentido, el Dr. Schiavone explica que “hay una cuestión epidemiológica y estadística que nos dice que la infección es más frecuente en adultos con comorbilidades. La hipertensión arterial es una enfermedad que afecta al 36% de la población mundial y que aumenta al 60% en personas adultas. Entonces, si el COVID-19 afecta más a los adultos mayores, es momento de no alarmar ni brindar información confusa sobre el cese del tratamiento de las enfermedades preexistentes”, concluye el Dr. Schiavone.

Con respecto a las personas con insuficiencia cardiaca, la Dra. Stella Maris Pereiro González, médica cardióloga (MN 86.337) y miembro de la FCA, afirma que “son una población muy vulnerable ante enfermedades respiratorias como la gripe estacional o la enfermedad producida por el Coronavirus. Ante las diferentes publicaciones en cuanto al aumento del riesgo en pacientes que toman inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina o antagonistas de los receptores de angiotensina II, hasta el momento la única evidencia científica que hay es que estos fármacos son beneficiosos en los pacientes con insuficiencia cardíaca, tanto a corto como a largo plazo, y que su suspensión puede causar empeoramiento de la enfermedad aumentando la necesidad de reinternaciones”.

“La asociación del uso de estos fármacos, tanto con el empeoramiento de los pacientes con Coronavirus como con las publicaciones que enfatizan que su utilización evitaría la infección, al día de hoy no tiene aval clínico ni rigor científico. En este momento, lo más importante es la prevención de la diseminación de la infección del Coronavirus. Las personas con insuficiencia cardíaca deben continuar con su tratamiento habitual, y no olvidarse de la vacunación contra la gripe y la neumonía que ya comenzó”, finalizó Pereiro González.

En este marco, y al día de la fecha, desde la Fundación Cardiológica Argentina (FCA) consideramos necesario advertir que aquellas personas que se encuentran tomando esta medicación no deben suspender la toma o efectuar el reemplazo hasta tanto consulten a su médico, o él se los indique, ya que las consecuencias de hacerlo pueden implicar un alto riesgo adicional.

 

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