La gripe aumenta el riesgo de muerte por causas cardiovasculares

Noticias | 21 mar 2018

La gripe aumenta el riesgo de muerte por causas cardiovasculares

 

 

Cada año, la gripe causa epidemias durante los meses de invierno. Es una enfermedad producida por diferentes tipos de virus que, además, pueden combinarse entre ellos y dar origen a una nueva gripe. Esto hace que no tengamos defensas en el organismo y que mucha gente se contagie.

Además, se transmite muy fácilmente de una persona a otra a través de gotas de saliva o secreciones, cargadas de virus, que expulsamos al hablar, toser o estornudar. Afecta las vías respiratorias, y puede acompañarse de los siguientes signos y síntomas:

  • Fiebre (más de 38 °C).
  • Tos.
  • Dolor de garganta.
  • Debilidad.
  • Dolores musculares, estomacales, articulares y de cabeza.
  • Malestar general.
  • Diarrea y vómitos, en algunas ocasiones.

¿Cómo impacta en los pacientes cardiovasculares?

Diversos estudios clínicos realizados en brotes de gripe observaron un marcado aumento en la tasa de muertes por causas cardiovasculares durante esos períodos de tiempo. También, pudieron demostrar la eficacia de las campañas de vacunación en este grupo de pacientes, ya que lograron disminuir notablemente el impacto de las posibles complicaciones.

Debemos tener en cuenta que entre el 5 y 10% de los pacientes que se infecta con estos virus puede tener síntomas cardiovasculares. La afectación del corazón ocurre entre 4 y 14 días después del contagio. Por eso, es importante recordar que un paciente con enfermedad cardíaca previa tiene más riesgo de morbilidad y mortalidad causada por la gripe.

¿Qué población debe tener más cuidado?

Como se explicó, los pacientes con enfermedad cardíaca deben extremar los cuidados. Otras personas en mayor riesgo ante la gripe son las embarazadas; los niños de entre 6 y 24 meses; las personas entre los 2 años y hasta los 64 inclusive con enfermedades respiratorias, inmunodeficiencias congénitas o adquiridas, enfermedades oncohematológicas y trasplantados, obesos, diabéticos, pacientes en diálisis, entre otros; los mayores de 64 años y los profesionales de la salud.

Por eso, desde la Fundación Cardiológica Argentina enfatizamos la importancia de la vacunación antigripal en los grupos de riesgo como una eficaz medida de prevención y de promoción de la salud. Esta población de riesgo tiene recomendación de vacunación antigripal y no debería requerir orden médica (en el ámbito público de vacunación).

¿Por qué es importante vacunarse?

La gripe puede afectar a algunas personas más que a otras. En este sentido, la vacuna es especialmente importante en aquellas personas de mayor riesgo y para todos aquellos que estén en contacto con ellas. Es la mejor protección que tenemos para esta enfermedad y para sus complicaciones ya que puede provocar neumonías y empeorar las enfermedades ya existentes. Vacunarse salva vidas.

Además, la vacunación es necesaria todos los años. La evolución normal del virus presenta variaciones de un año a otro, entonces las vacunas deben ser modificadas adaptándolas a las nuevas cepas que se estima circularán en cada temporada.

La fecha de comienzo de la campaña de vacunación está determinada por la época en que comienza a circular el virus, esto es marzo y abril. Cuanto antes nos vacunemos, más protegidos vamos a estar.

Para finalizar, la prevención es la mejor medida contra la gripe. Para esto, es fundamental seguir algunas recomendaciones:

  • Lavarse las manos con frecuencia. Siempre con agua y jabón, y durante un minuto.
  • Taparse la boca y la nariz con un pañuelo de papel al estornudar o toser, e inmediatamente después tirarlo a la basura.
  • Limpiar frecuentemente las superficies de muebles, picaportes de puertas y objetos que manipulen varias personas. Para ello, utilizar productos de limpieza habituales. Ventilar los ambientes abriendo las ventanas.
  • Evitar el contacto muy cercano. No compartir vasos, cubiertos y otros objetos que puedan estar en contacto con saliva o secreciones.
  • Llevar una dieta saludable, descansar adecuadamente, beber agua, y realizar actividad física.
  • Evitar el tabaco y el alcohol.
  • Los antibióticos comunes no mejoran los síntomas ni aceleran la curación.
  • Ante un cuadro de gripe, seguir los consejos para no contagiar a otras personas. Los pacientes cardiovasculares deben mantener su medicación habitual y cumplir con el tratamiento salvo otra indicación de su cardiólogo. Consultar inmediatamente si notan falta de aire, si es mayor a la habitual, o si perciben cambios significativos en su estado de salud.

 

Por la Fundación Cardiológica Argentina (FCA), con el asesoramiento de la Dra. Stella Maris Pereiro Gonzalez, médica cardióloga (MN 86.337), miembro de la FCA.

 

 

 

 

Vacunación antigripal y tu corazón

La gripe es una enfermedad infecciosa que afecta desde la antigüedad a las personas y a otras especies animales y causa epidemias cada año durante los meses de invierno. Es producida por diferentes tipos de virus que, además, pueden combinarse entre ellos y dar origen a una nueva gripe. Afecta las vías respiratorias y puede acompañarse de los siguiente signos y síntomas:

  • Fiebre (más de 38 °C)
  • Tos
  • Dolor de garganta
  • Debilidad
  • Dolores musculares, estomacales, articulares y de cabeza
  • Y malestar general.
  • A Veces también diarrea y vómitos

 

Es una enfermedad muy contagiosa dado que se transmite fácilmente de una persona a otra a través de gotas de saliva o secreciones, cargadas de virus, que expulsamos al hablar, toser o estornudar. También se transmite por sangre o mediante el contacto con superficies u objetos ya contaminados por el virus.

De un año a otro los virus pueden modificarse y ser diferentes a los de años anteriores, por lo que, por ser nuevos, no tenemos defensas en el organismo, con lo que lleva a que mucha gente se contagie. Todo el mundo puede contagiarse.

Gripe estacional

Se denomina gripe estacional al brote producido todos los años. Tiene extensión y gravedad variable. Comienza súbitamente alcanzando su máximo de contagio en 2 a 3 semanas, se prolonga durante un trimestre y remite en forma brusca. Esta gripe provoca varios miles de fallecimientos por año.

 

Afectación del paciente cardiovascular

Diversos estudios clínicos realizados en algunos brotes de gripe observaron un marcado aumento en la tasa de muerte por causas cardiovasculares durante esos periodos de tiempo. También pudieron demostrar la eficacia de las campañas de vacunación ya que lograron disminuir notablemente el impacto de las posibles complicaciones

Estos virus pueden afectar a los enfermos cardiovasculares de dos formas:

  1. Produciendo un cuadro clínico general que desestabilice al paciente con enfermedad cardiovascular.
  2. Afectando directamente al músculo cardiaco, produciendo una inflamación del mismo. Esta afectación es rara y se denomina miocarditis.
  3. Con mas frecuencia, puede desencadenar episodios de infarto de miocardio, posiblemente por inflamación y ruptura de placas ateromatosas en las arterias coronarias.
  4. Los pacientes con insuficiencia cardíaca pueden empeorar sus síntomas de falta de aire o ahogo si se produce una infección respiratoria.

Debemos tener en cuenta que entre 5 a 10% de los pacientes que se infectan con estos virus pueden tener síntomas cardiovasculares. La afectación del corazón ocurre entre 4 a 14 días después del contagio. Un paciente con enfermedad cardiaca previa tiene mas riesgo de morbilidad y mortalidad causada por la gripe.

 

¿Qué población debe tener más cuidado?

Los pacientes con enfermedad cardíaca deben extremar los  cuidados. El enfermo cardiovascular no solo es aquel que tiene una enfermedad coronaria que le produce dolores de pecho o tuvo un infarto. Ésta es solo una de ellas. Otras enfermedades cardiovasculares a tener en cuenta son:

  • Arteriopatía coronaria (incluye a los infartos)
  • Ritmos cardíacos anormales o arritmias
  • Enfermedades de las válvulas del corazón incluyendo los reemplazos valvulares.
  • Insuficiencia cardíaca.
  • Enfermedades congénitas cardíacas.
  • Miocardiopatías (enfermedad del musculo cardíaco)
  • Enfermedades pericárdicas crónicas.
  • Enfermedad de la arteria aorta
  • Enfermedad vascular periférica. (enfermedades de los vasos sanguíneos).

Otras personas en riesgo son:

  • La embarazadas.
  • Los niños entre 6 a 24 meses
  • Personas entre los 2 años y hasta los 64 inclusive con alguna de estas enfermedades
    • Enfermedades respiratorias (Enfermedad respiratoria crónica – hernia diafragmática, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, enfisema congénito, displasia broncopulmonar, traqueostomías crónicas, bronquiectasias, fibrosis quística, etc.). Asma moderada y grave
    • Inmunodeficiencias congénitas o adquiridas (VIH, utilización de inmunosupresores o corticoides en altas dosis, inmunodeficiencia congénita, asplenia funcional o anatómica, desnutrición grave)
    • Pacientes oncohematológicos y trasplantados (Tumores de órganos solidos en tratamiento, enfermedades oncológicas de la sangre hasta 6 meses de remisión completa, trasplantados de órganos sólidos o precursores hematopoyéticos)
    • Otros pacientes (Obesidad con IMC mayor a 40, Diabéticos, Insuficiencia renal crónica en diálisis o con posibilidad de poder requerirla en los próximos 6 meses, retraso madurativo grave en menores de 18 años, sindromes genéticos, enfermedades neuromusculares con compromiso respiratorio y malformaciones congénitas graves, tratamiento crónico con aspirina en menores de 18 años, personas convivientes con enfermos oncohematologicos o con prematuros menores de 1.5 kg., enfermedad hepática crónica)
    • Mayores de 64 años.
    • Profesionales de la salud (algunos agregan a este grupo a las fuerzas de seguridad, bomberos, servicios de protección civil, de emergencias sanitarias, trabajadores de instituciones penitenciarias y de otros centros de internamiento por resolución judicial)

TODOS ESTOS PACIENTES DETALLADOS PREVIAMENTE TIENEN RECOMENDACIÓN DE VACUNACIÓN ANTIGRIPAL y no deberían requerir orden médica, en el ámbito público de vacunación.

 

¿Por qué me tengo que vacunar?

La gripe puede afectar a algunas personas mas que a otras. La vacuna para la gripe es especialmente importante en aquellas personas de mayor riesgo y para todos aquellos que estén en contacto con ellas. La vacuna contra la gripe es la mejor protección que tenemos para esta enfermedad y para sus complicaciones. La gripe puede provocar neumonías y empeorar las enfermedades ya existentes. Vacunarse SALVA VIDAS.

 

¿Quiénes no deben vacunarse?

  • Antiguamente, aquellas personas con alergia al huevo o con hipersensibilidad a las proteínas del huevo no debían ser vacunadas con las vacunas trivalentes fabricadas utilizando virus cultivados en huevos. Tampoco debían vacunarse aquellas que hayan tenido una reacción alérgica severa a una vacunación anterior contra la gripe.  Las personas que informaron haber tenido reacciones al huevo con síntomas distintos a la urticaria, como angioedema, dificultad respiratoria, aturdimiento o emesis recurrente; o que requirieron adrenalina u otra intervención médica de emergencia, pueden recibir de manera similar cualquier vacuna contra la influenza, autorizada y recomendada, apropiada para la edad y el estado de salud del receptor. La vacuna seleccionada debe administrarse en un entorno médico para pacientes hospitalizados o ambulatorios (hospitales, clínicas, departamentos de salud y consultorios médicos). La administración de la vacuna debe ser supervisada por un proveedor de atención médica que pueda reconocer y controlar las afecciones alérgicas graves.

Una reacción alérgica grave previa a la vacuna contra la influenza, independientemente del componente que se sospeche responsable de la reacción, es una contraindicación para la futura recepción de la vacuna.

No se recomienda un período de observación posvacunación específico para las personas alérgicas al huevo. Sin embargo, se recomienda que los proveedores de vacunas consideren observar a los pacientes durante 15 minutos después de la administración de cualquier vacuna para disminuir el riesgo de lesión si se produce un síncope.

  • Niños menores de 6 meses.
  • Si presentan al momento de vacunación una enfermedad aguda con fiebre. Estos deben esperar hasta que esta situación haya remitido.

¿Es necesario vacunarse todos los años?

Si. Los anticuerpos que se producen en respuesta a la vacunación antigripal disminuyen con el tiempo y pueden no ser suficientes para una protección adecuada. Por otro lado, la evolución normal del virus de la gripe presenta variaciones de éste. Por esto, las vacunas deben ser modificadas año a año, adaptándolas a las nuevas cepas que se estima circularan en cada temporada.

¿Cuándo me tengo que vacunar?

La fecha de comienzo de la campaña de vacunación está determinada por la época en que comienza a circular el virus. Esto es marzo y abril para el hemisferio Sur. Cuanto antes nos vacunemos, mas protegidos vamos a estar.

¿En qué consiste la vacunación?

Se administra una sola dosis, salvo en los niños que no recibieron ninguna dosis. En los adultos se administra por vía intramuscular o subcutánea profunda en la parte superior del brazo. Los lugares de vacunación deben conservarla siempre en la heladera, entre 2 a 8 °C, hasta el momento de la aplicación.

¿Después de vacunarme, voy a tener gripe?

La mayoría de las vacunas antigripales no pueden provocar la enfermedad porque están compuestas por virus inactivos, no contagiosos. Si luego de la vacunación presenta un cuadro respiratorio, este no está relacionado con la vacuna.

¿Cuáles son los riesgos de la vacunación?

Los efectos secundarios mas comunes son dolor, enrojecimiento, sensibilidad o inflamación en el lugar de la inyección. También pueden presentarse otros síntomas como fiebre, dolor de cabeza y dolores musculares. Estos efectos duran entre 1 y 2 días y son menos graves que la enfermedad real.

 El riesgo de que una vacuna inyectable contra la gripe cause daño grave o la muerte es extremadamente pequeño. Pero, la vacuna, como cualquier medicamente, aunque rara vez, puede causar problemas serios como reacciones alérgicas graves. La alergia grave puede presentar los siguientes síntomas: dificultad para respirar, voz ronca, urticaria, palidez, debilidad importante, latidos rápidos del corazon o mareos. Si se presentan, lo hacen generalmente entre unos minutos a unas horas posteriores a la inyección. En este caso se debe concurrir inmediatamente a emergencias o solicitar asistencia domiciliaria.

También existe una pequeña posibilidad de que la vacuna pueda estar asociada a un síndrome llamado Guillain-Barré. Esto sucede en no mas de 1 a 2 casos por millón de personas vacunadas.

 

Si me vacuno, no me enfermo de gripe, ¿no?

Una persona vacunada podría tener síntomas de gripe debido a varias razones.

  1. Pudo estar en contacto con uno de los virus de la gripe unos días antes de vacunarse o durante las dos semanas posteriores. Estas dos semanas es el tiempo en que el cuerpo tarde en formar protección contra los virus. Esta exposición a uno de los virus en este periodo puede provocar que la persona contraiga gripe antes de que la protección de la vacuna sea efectiva.
  2.  Una persona puede contraer un virus que no sea el de la gripe y que también se presentan en la misma temporada y producen síntomas parecidos.
  3. Podemos estar expuestos a un virus de la gripe que no esté incluido en la vacuna contra la gripe estacional. Todos los años circulan muchos virus de gripe diferentes. La vacuna protege contra 3 o 4 (dependiendo de la vacuna que se utilice), que según las investigaciones serán los más comunes.
  4. Algunas personas, lamentablemente, pueden infectarse con el virus a pesar de haberse vacunado. La protección generada por la vacuna puede variar ampliamente de acuerdo con los factores de salud y a la edad del individuo. Las personas mayores y/o con enfermedades crónica podrían desarrollar menos defensas luego de la vacunación. Pero, si bien, estas personas pueden tener una respuesta menor, pueden prevenir la enfermedad.

 ¿A parte de vacunarme, que otras cosas tengo que hacer para no contagiarme?

La prevención es la mejor medida. Por lo que es fundamental, a parte de la vacunación, seguir ciertas recomendaciones:

  • Lavarse las manos con frecuencia. Siempre con agua y jabón y durante un minuto.
  • Taparse la boca y la nariz con un pañuelo de papel al estornudar o toser, e inmediatamente después tirarlo a la basura
  • Limpiar frecuentemente las superficies de muebles, picaportes de puertas y objetos que manipulen varias personas. Para ello, utilice productos de limpieza habituales. Ventilar abriendo las ventanas.
  • Evitar el contacto muy cercano. No compartir vasos, cubiertos y otros objetos que puedan estar en contacto con saliva o secreciones.
  • Llevar una dieta saludable, descansar adecuadamente, beber agua, realizar actividad física.
  • Evitar tabaco y alcohol.
  • Los antibióticos comunes no mejoran los síntomas ni aceleran la curación.
  • Si ya tiene gripe, seguir consejos para no contagiar a otras personas. Los pacientes cardiovasculares deben mantener su medicación habitual y cumplir con el tratamiento salvo otra indicación de su cardiólogo. Deben consultar inmediatamente si notan falta de aire o ésta mayor a la habitual, o si perciben cambios significativos en su estado de salud.