Nochebuena: un pico de riesgo para el corazón

Noticias | 24 dic 2018

Nochebuena: un pico de riesgo para el corazón

El 24 de diciembre a las 10 de la noche parece ser un momento especialmente delicado para los corazones de muchos, en especial los mayores de 75 años con patologías preexistentes como diabetes y enfermedad de la arteria coronaria. Según un estudio sueco publicado recientemente en BMJ, en ese horario de Nochebuena fue cuando se registraron la mayor cantidad de ataques cardíacos, y el riesgo de padecer este tipo de eventos aumentó un 37% respecto del mismo día una semana antes o después.

La investigación, que analizó más de 283.000 ataques cardíacos que se registraron en Suecia durante un periodo de 16 años (desde 1998 a 2013), también comprobó que el día de Navidad las tasas de infartos fueron un 15% mayores que en la semanas previa y posterior.

Ya otros estudios demostraron que las experiencias agudas de enojo, ansiedad, tristeza, duelo y estrés aumentan el riesgo de infarto de miocardio y, por ende, esto podría explicar los resultados del estudio sueco.

Hoy contamos con evidencias de que casi una cuarta parte de las personas siente un estrés extremo en esta época del año. Y distintas investigaciones han mostrado un aumento de infartos cardiacos en diciembre y enero. Tal es así, que lo llaman “Christmas holiday effect” (el efecto de las Navidades/Fiestas).

Ocurre que diciembre es un mes agotador, intenso y acelerado. A las múltiples reuniones se le suman las fechas de exámenes y las presentaciones de objetivos y metas para el año próximo. Tenemos la sensación de que todo termina a fin de año y para poder poner nuestro cronómetro en cero, no dejamos pasar ningún evento.

El cansancio acumulado, la compra de regalos, el hecho de tener que reunirnos muchas veces con familiares con los que no nos llevamos bien y los gastos navideños que se achican por la crisis económica contribuyen a padecer un estrés agudo sobre el crónico que ya acarreamos.

El recuerdo de navidades pasadas y las fiestas perfectas que nos muestran los medios de comunicación con una mesa llena de comida, regalos y sonrisas crea un ideal muy difícil de alcanzar para muchos argentinos. Esta movilización de emociones, descanso inadecuado, exceso de alimentación y consumo de alcohol, crean un caldo de cultivo para que colapse nuestro cuerpo.

EN TIEMPOS DE CRISIS

No podemos soslayar tampoco que al panorama de por sí movilizador que genera esta época del año se le agrega a los argentinos un ingrediente no menor vinculado con la difícil realidad socioeconómica que atraviesa el 31,4% de la población en situación de pobreza.

Los cardiólogos sabemos lo que pasa cuando se conjugan estos dos factores. Tenemos la experiencia del 2001, cuando nuestros pacientes se infartaban y complicaban mucho más. La crisis afectó la calidad de la atención, las intervenciones eran mucho más largas y la proporción de pacientes tratada con medicamentos relativamente caros fue significativamente menor.

Las salas estaban llenas de pacientes y esta gran demanda no fue acompañada de un aumento proporcional en el presupuesto ni en el personal. Esperemos no llegar a este extremo. Pero el temor existe.

Los médicos no podemos aconsejarles a los que la están pasando mal o a los que tienen que elegir entre comprar su medicación o un pan dulce, que se queden tranquilos. Pero sí podemos pedirle al Estado que no haga recortes en el área de salud.

Entre los principales consejos para cuidar la salud en las fiestas, es importante:

* No olvidar tomar la medicación.

* Quienes no se sientan bien, no deben retrasar la consulta hasta después de las Fiestas. 

* No comer ni beber en exceso.

* Tener presente cuáles son las verdaderas prioridades de estas festividades.

* No tener expectativas desmedidas de cómo lo van a pasar.

* Y, fundamentalmente, el 24 o 31 a la noche tener una predisposición positiva.

Por el Dr. Jorge Tartaglione (M.N. 67502), Presidente de la Fundación Cardiológica Argentina