¿Por qué la enfermedad cardiovascular afecta más a las mujeres?

Cuando nos hacemos la pregunta acerca de las enfermedades con mayor incidencia en las mujeres inmediatamente pensamos en aquellas que afectan la parte ginecológica, como el cáncer de mama, útero y ovarios. Sin embargo, la enfermedad cardiovascular es responsable del doble del total de las muertes que aquellas pueden generar.

En este sentido, si hiciéramos una encuesta a la población femenina en general indagando acerca de los chequeos y controles que se hubiesen realizado, es muy probable que las tres cuartas partes de la muestra (45%) respondan que han efectuado los controles ginecológicos. Si bien al consultarles por los chequeos cardiológicos, coinciden en hacerlos con la llegada o después de la menopausia.

Pero, muchas veces perdemos de vista que los cuadros coronarios en las mujeres son de mayor riesgo que en los hombres. Pueden sufrir más complicaciones y la mortalidad ser mayor.

¿Cómo impactan los factores de riesgo en las mujeres, a diferencia de los hombres?

Los factores de riesgo que ellas puedan desarrollar cumplen un rol crucial. Por eso, un simple electrocardiograma puede dar un rápido informe para ver en qué estado se encuentra el corazón.

A partir de los 40 años se debe realizar un laboratorio completo que incluya colesterolemia ya que si bien la mujer cuenta con una protección estrogénica, los factores hereditarios o dislipidemia familiar (esto es, el aumento del colesterol y triglicéridos paternos) tienen una fuerte incidencia. Muchas veces se encuentran presentes desde temprana edad y son ignorados.

Otro factor de riesgo sumamente importante son los niveles elevados de glucemia (azúcar en sangre), cuyo aumento podría generar diabetes. La presencia de esta enfermedad incrementa el riesgo en ellas, ya que una mujer diabética eleva cinco veces más la posibilidad de tener riesgo de enfermedad coronaria, cuando en el hombre la posibilidad es de dos veces.

También, el control de las hormonas tiroideas es importante para descartar algún desorden hormonal, ya sea hipo o hipertiroideo, porque puede generar múltiples alteraciones hemodinámicas sobre el sistema cardiovascular.

Por su parte, la presión arterial sanguínea no debe superar los 140/90mmHg. La hipertensión es una enfermedad silenciosa que juega un papel fundamental en los eventos no solo cardíacos, sino que también aumenta la incidencia de accidentes cerebrales de tipo isquémicos (más frecuentes en mujeres que en hombres).

Colesterol, diabetes, hipertensión arterial… ¿y el tabaco cómo afecta?

Además de todos estos factores de riesgo coronario modificables se encuentra el tabaco, uno de los principales factores evitables. A pesar de las diversas campañas preventivas que hubo en el último tiempo, muchas de ellas apoyadas por una ley que le dio sustento para evitar su consumo, y de la poca aceptación social al acto de fumar, aún continúa en aumento su consumo en la población femenina, y a menor edad. Esto lo convierte en un factor de riesgo significativo ya que los componentes del tabaco favorecen a la vasoconstricción (disminución del calibre de los vasos sanguíneos) y la ateroesclerosis (endurecimiento por depósito de sustancia grasa en las arterias).

Exceso de peso y depresión en la mujer

A todo esto, debe sumarse el exceso de peso y un factor poco conocido pero que se debe tener presente, la depresión. Al estar frente a una paciente con tendencia depresiva, seguir pautas médicas o hábitos saludables resulta más dificultoso para el tratamiento, por eso poder abordarla de forma multidisciplinaria es fundamental.

Los síntomas de la enfermedad cardiovascular ¿son iguales en las mujeres que en los hombres?

Debemos tener en cuenta que muchas veces no son iguales. La mujer, además del dolor típico opresivo, puede presentar fatiga muscular, mareos, dolor inespecífico en espalda y miembros superiores.

El conocimiento salva vidas

Desde la Fundación Cardiológica Argentina, y su programa Corazón y Mujer, asumimos el desafío permanente de hacer conocer y prevenir la enfermedad cardiovascular, concientizando a la comunidad a que debe ser un compromiso de todos pensar en esta enfermedad como un todo; donde el corazón, el cerebro y las arterias en su totalidad requieren su control a tiempo. De este modo, será posible intervenir con mayor celeridad y evitar mayores complicaciones.

Mujeres a pensar…

No debemos descuidar todos los chequeos y controles preventivos, necesarios para mantener nuestra salud. Además del Papanicolaou y el control de mamas, es importante realizarnos un electrocardiograma y el control adecuado de los factores de riesgo cardiovascular para la detección precoz de esta enfermedad que se ha convertido, lamentablemente, en la primera causa de muerte en las mujeres.

Fundación Cardiológica Argentina (FCA), con el asesoramiento de la Dra. Bibiana Rubilar Seggio, médica cardióloga (MN 109797), Secretaria de la FCA