PROGRAMA “EDIFICIO CARDIOSEGURO” DE LA FUNDACIÓN CARDIOLÓGICA ARGENTINA

Miles de personas fallecen anualmente como resultado de una muerte súbita de origen cardíaco y alrededor de un tercio de ellas no presenta síntomas previos de la enfermedad. En estos casos, se reconoce la importancia de aplicar un shock eléctrico para restaurar el normal funcionamiento del corazón, pero para que sea efectiva, tal descarga debe ser aplicada dentro de los 3 minutos de producido el paro cardíaco ya que la eficacia de la desfibrilación está directamente relacionada a la rapidez con que es administrada.
 
En general, por cada minuto que se demora el tratamiento, la posibilidad de supervivencia disminuye entre un 7 y 10 por ciento.

Con la incorporación de desfibriladores externos automáticos (DEA) se han reportado tasas de supervivencia al paro cardíaco de hasta un 49%, cifra muchas veces superior a la obtenida por los equipos de atención prehospitalaria más experimentados.

A través del programa “Edificio Cardioseguro”, la Fundación Cardiológica Argentina se mantiene a la vanguardia propiciando el desarrollo de un programa de acceso público a la desfibrilación a través del uso de desfibriladores automáticos externos.

Estos dispositivos fueron diseñados para ser operados por personas que han recibido la adecuada capacitación y se han entrenado en el marco de un sistema que integra todos los aspectos de la emergencia: desde el primer respondiente hasta el cuidado hospitalario. Es importante destacar que el DEA no reemplaza sino que se integra en la llamada cadena de supervivencia: conjunto de acciones sucesivas y coordinadas que permiten salvar la vida de la persona que es víctima de una emergencia cardíaca.

Consúltenos sobre cómo hacer “cardioseguras” sus instalaciones.

Informes:
Lunes a viernes de 9 a 19 hs
Azcuénaga 980 - Ciudad de Buenos Aires
4961-6520 ó 4961-9388