Chagas: hay más de 7 millones de personas infectadas, la mayoría se encuentra en Latinoamérica

El 14 de abril se conmemora el Día Internacional de Lucha contra el Chagas, una ocasión ideal para promover la toma de conciencia sobre esta enfermedad que presenta una de las mayores cargas globales en la región por su moribimortalidad y su impacto socioeconómico.

El Mal de Chagas es una enfermedad potencialmente mortal, causada por el parásito Trypanosoma Cruzi. Se encuentra, sobre todo, en zonas endémicas de 21 países de América Latina, y la principal vía de transmisión es la vectorial a través de la vinchuca, seguida por otras como la transmisión vertical, de madres a hijos; transfusional (menos frecuente); y la vía oral, mediante la ingesta de alimentos, como carnes crudas o jugos de frutas que contengan insectos transmisores (vinchucas).

Se calcula que en el mundo hay más de 7 millones de personas infectadas, la mayoría de ellas ubicadas en Latinoamérica. Solo en nuestro país, se estima que existen entre 1.500.000 y 2.000.000 de infectados, con 400.000 a 600.000 cardiópatas.

En este marco, desde la Fundación Cardiológica Argentina presentamos las 5 preguntas más frecuentes sobre esta enfermedad.

¿Cuáles son sus síntomas?

Los síntomas pueden ser fiebre, dolor de cabeza, agrandamiento de ganglios linfáticos, palidez, dolores musculares, dificultad para respirar, hinchazón y dolor abdominal o torácico en la fase aguda; y trastornos cardíacos y alteraciones digestivas (típicamente, agrandamiento del esófago o del colon), neurológicas o mixtas, en la fase crónica.

Con el paso de los años, la infección puede causar muerte súbita o insuficiencia cardíaca por la destrucción progresiva del músculo cardíaco.

¿Qué órganos puede afectar?

Puede comprometer el corazón, el cerebro, los intestinos, el esófago y el estómago.

¿Cuál es su tratamiento?

Existe tratamiento durante la etapa aguda de la enfermedad (cuando el que parásito ingresa al organismo) y en los niños, desde recién nacidos hasta los 15 años de edad. En todos los casos, el enfermo debe ser atendido por un médico que indicará el tratamiento a seguir de acuerdo a la etapa de la enfermedad.

Generalmente, se trata con drogas que matan al parásito y pueden ser eficaces casi al 100% para curar la enfermedad si se administran al comienzo de la infección en la etapa aguda, incluso en los casos de transmisión congénita. Sin embargo, su eficacia disminuye a medida que transcurre más tiempo desde el inicio de la infección.

En su fase crónica, un tratamiento antiparasitario puede frenar o prevenir la progresión de la enfermedad.

Es importante tener en cuenta que se debe ofrecer tratamiento a los adultos infectados, especialmente a los que no presentan síntomas, dado que el tratamiento antiparasitario puede evitar o frenar la progresión de la enfermedad y prevenir la transmisión congénita en las embarazadas.

Además, puede ser necesario administrar un tratamiento específico para las manifestaciones cardíacas o digestivas.

Prevención y control

La educación y la concientización de la comunidad constituyen las mejores herramientas para lograr el control de la enfermedad, que sólo será efectivo garantizando una activa participación de la población en riesgo.

El control vectorial (del insecto) es el método más útil para prevenir el Mal de Chagas. Si bien no hay vacuna contra la enfermedad, el cribado de la sangre es decisivo para prevenir la infección mediante las transfusiones sanguíneas y el trasplante de órganos. Asimismo, el diagnóstico de la infección en las embarazadas, sus recién nacidos y los hermanos, es esencial.

 

Por la Fundación Cardiológica Argentina