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Descripción del producto:
Se han analizado el perfil de ácidos Grasos y las características
nutricionales de los productos de Carne de Cerdo de “Cabaña Argentina” en sus
cortes envasados al vacío: Lomo de Cerdo, Carré de Cerdo Deshuesado, Cuadril y
Bola de Lomo.
Imágenes del Producto:

Web de la empresa y producto:
http://www.cabargentina.com/online/index.html
Por qué es aprobado por la Fundación Cardiológica Argentina:
Los especialistas en Nutrición y Alimentación Saludable de la Fundación
Cardiológica Argentina han evaluado las características de la Carne de Cerdo de
“Cabaña Argentina” teniendo en cuenta la interrelación de diferentes variables
relacionadas con su composición y calidad.
Investigaciones de los últimos años han puesto de manifiesto
que la carne de cerdo posee una elevada proporción de grasas monoinsaturadas y
poliinsaturadas, ambas beneficiosas para la salud cardiovascular. Las grasas
monoinsaturadas aumentan el colesterol bueno (HDL), y reducen el LDL, que son
las responsables de la formación de la placa de colesterol. Los ácidos grasos
linoleico y linolenico, presentes en las grasas poliinsaturadas tienen la
propiedad de reducir los triglicéridos y reducir el colesterol en la sangre y
además favorecen el desarrollo neurológico.
La carne de cerdo cumple con las exigencias de la American
Heart Association con relación a los contenidos de grasa saturada, ya que al
consumir 100 gramos de lomo cocido, se estará consumiendo sólo 2,4 gramos de
este tipo de grasa. Esta cantidad representa menos de 10% del máximo recomendado
para ser ingerido por día.
Asimismo, la carne de cerdo contiene ácidos grasos saturados,
se encuentran presentes en una proporción inferior a las halladas en las carnes
vacunas, que son clásicamente parte de la dieta argentina. Por este motivo el
cerdo constituye, una buena alternativa de consumo de carne que no implica una
ingesta elevada de grasa y tampoco incide de modo negativo en los niveles de
colesterol en sangre. En cuanto al colesterol, las piezas más magras aportan
entre 60 y 80 miligramos por cada 100 gramos, una cantidad inferior a la que
presentan el cordero o el vacuno y de esta manera, la ingesta de una porción de
carne de cerdo aportara una cantidad inferior al 25% del máximo recomendado (300
mg/dia).
El producto cumple con los criterios propuestos por el
programa de etiquetado “labelling” de la Fundación Cardiológica Argentina ya que
contribuye a ofrecer a la población productos saludables.